El sitio
más común de los sitios comunes en el Distrito Federal, la primera sección del
Bosque de Chapultepec son 274 hectáreas de áreas verdes y destinos turísticos
llenos de gente en cualquier sábado del año.
Llegar es sumamente
fácil gracias a las estaciones de Metro Auditorio, Sevilla y Chapultepec que
están bastante cerca.
Desde el
“Azteca” gritando “lo que guste cooperar pa la foto, amigo” en la entrada del
parque, el colorido de la gente es lo que hace tan diferente a Chapultepec. Los
puestos de comida, botanas y “suvenires” sobrepoblan la calzada de entrada y
comprar changuitos de peluche que se agarran a tu cabeza o pintarte de hada o
súper héroe parecen ser las actividades de moda.
El lago y
el castillo (que cuesta 60 pesos entrar, excepto los domingos… el castillo
porque el lago la neta ni idea, no nos íbamos a arriesgar a entrar en contacto
con agua radioactiva) siguen siendo las actividades principales de la gente que
decide pasar ahí el día.
Si lo que
quieren es ver animales, hay dos opciones: caminar y mezclarse con la gente,
actividad que te permite ver cualquier cantidad de primates efectuando diversas
actividades antropológicas, o ir al Zoológico.
El
zoológico es gratis y a pesar de que los animales no tienen demasiado espacio,
se encuentra en buen estado en general. Si se deciden por la segunda es recomendable
ir temprano ya que empiezan a guardar a los animales alrededor de las 5 de la
tarde y verán muchas secciones vacías, sobre todo la de los pandas.
Pero entre
todo este tumulto de gente y puestos de comida hay varias secciones que se
salvan y son bastante tranquilas, aun en un sábado de vacaciones.
El lado del
parque que da a la avenida Constituyentes no tiene puestos, por lo que hay poca
gente y está muy tranquilo, excelente para caminar y relajarse sin tener que
esquivar a nadie, es como el Ying del Yang que se arma del lado de Reforma. De
este lado podemos encontrar los baños de Moctezuma y la Fuente de las Ranas. También la Calzada
de los poetas es una zona tranquila del parque por la que se puede llegar al
Audiorama, un concepto que se agradece bastante. También hay un laberinto de
espejos y una tirolesa para los más chavos, las actividades son múltiples y
variadas.
El
Audiorama es un pequeño parque detrás del monumento al Escuadrón 201 en donde
la gente va a leer al aire libre. Tiene bocinas con música relajante y una
gruta dónde de vez en cuando hay conciertos. También tienen libros que te
prestan por si no llevas el tuyo.
Hay muchas
cosas que hacer en la primera sección de Chapultepec y sólo con ir a caminar
uno puede tener varias experiencias muy distintas, desde ir a echarse al pasto
y escuchar a los pájaros, hasta entrar a una romería de vendedores y gente que
estorba y tira basura. En ese aspecto hay que aclarar que todos los botes de
basura estaban llenos, tal vez ahí los encargados del parque deberían poner más
atención y vaciarlos más seguido.
Otra cosa, tengan cuidado con los puestos que se encuentran en medio de la nada porque venden más caro, querían cobrarnos 50% más de lo que pagamos por una botella de agua en otro puesto.
Otra cosa, tengan cuidado con los puestos que se encuentran en medio de la nada porque venden más caro, querían cobrarnos 50% más de lo que pagamos por una botella de agua en otro puesto.
Sí, Chapultepec es un lugar sumamente común, pero hay un motivo. No sólo es el último pulmón real de nuestra ciudad en el que todavía puede encontrar fauna “silvestre” (esas ardillas están más amansadas que mi perro), también es un lugar de recreación con muchísimas opciones para que toda la familia pueda disfrutar de un día al aire libre y olvidarse por unas cuantas horas del estrés de la ciudad, y lo más importante: sin gastar un solo peso.




